25 de octubre de 2007

El 54 por ciento de los estudiantes universitarios consumió droga

Por:
Juan Manuel Abruza
Jimena Dilota
Adrián Pilu
Lucía Sánchez Lucero


El relevamiento realizado incluye, además de datos sobre el uso de drogas, números acerca del consumo de alcohol y tabaco.

El 54 por ciento de los estudiantes universitarios reconoce haber consumido algún tipo de drogas. Este fue el resultado de una encuesta realizada en diferentes instituciones educativas de Mar del Plata.
La investigación arrojó cifras impactantes. Quienes alguna vez emplearon drogas, aseguran haberlo hecho en incontables oportunidades, sin que se consideren consumidores habituales. El 55% admite continuar haciendo uso de ellas en la actualidad.
Según Sonia Riasol, licenciada en Psicología y directora del Centro Provincial de las adicciones (CPA), “la problemática del consumo tanto de drogas lícitas como ilegales en los jóvenes, está atravesada por múltiples cuestiones que van más allá de si estudian o no”.
Entre los estudiantes de entre 18 y 30 años que fueron encuestados y que reconocen haber tenido contacto con estupefacientes, quienes alguna vez fumaron marihuana suman el 96%. El 26,8% probó cocaína, mientras que quienes experimentaron con pastillas y demás drogas duras -crack, ketamina, pasta base y ácidos- alcanzan el 17% y 15% respectivamente. Vale destacar que la mayoría de los encuestados probó más de una sustancia, pero que a la hora de continuar con un vicio, la mayoría opta por la marihuana y descarta el resto de las drogas.
La licencia Riasol explica que los motivos que llevan a una persona a usar drogas, son muy personales porque cada persona tiene una historia de vida diferente.
Con respecto a los momentos en que prefieren consumir, el 69% lo hace durante las salidas nocturnas y reuniones con amigos. Este dato no sorprende demasiado, pero sí llama la atención que el 20,5% lo haga antes y/o después de un examen y que el 10,5% utilice drogas antes y/o durante el tiempo de estudio.
Con respecto a esto, Sonia Riasol expresa que, dependiendo de cada situación en particular, hay casos en que cuando una persona comienza a estudiar en vez de disminuir el uso de drogas, aumenta “porque justifican el consumo a diario para lograr un mayor rendimiento académico a través de más horas de estudio”, aunque esto finalmente resulte contraproducente ya que con el tiempo “afecta la capacidad intelectual, de concentración y demás cuestiones de contacto social y cultural en los ámbitos en que se desarrollan”.
Si todavía queda quien piense que el consumo puede dividirse según el género, la encuesta da por descartada esta hipótesis, ya que hombres y mujeres consumen por igual.
Los profesionales del futuro que se prestaron a responder la encuesta, lo hicieron sin inconvenientes ni tapujos. A muchos hasta pareció divertirles el hecho de manifestar de forma anónima sus hábitos ilegales.
La única condición que se requirió para participar del sondeo fue ser estudiante, sin distinción de carrera, estrato social o condición económica.
Contrario a la creencia popular, esta encuesta demuestra que el consumo de drogas no está directamente relacionado con la marginalidad y la falta de educación, sino que la droga está inmiscuida en todos los sectores de la sociedad.
La directora del CPA concuerda con esto cuando aclara que “ese planteo teórico sería como que si el chico cuenta con la capacidad intelectual para poder sobrellevar una carrera, y si además está en una posición socioeconómica cultural que le permite estar inserto en ése sistema, suena poco factible que consuma. Pero esto sería, en realidad, un juicio valorativo inexacto”.

Bajo la influencia del alcohol
El 66% de los estudiantes manifestó que toma alcohol al menos una vez por semana, mientras que el porcentaje restante solo lo hace en oportunidades aisladas.
La bebida alcohólica que más adeptos congrega es la cerveza (79%). La siguen las bebidas blancas, el vino y la mezcla de energizantes con licores.

Libres de Humo
Uno de los índices más interesantes que reveló la encuesta es que el 53% de los estudiantes no fuma tabaco y que de aquellos que sí lo hacen, el 8% lo realiza socialmente.
Aquí si se observa una diferenciación entre hombres y mujeres, ya que el 54% de ellas fuma, mientras que sólo el 38,5% de ellos lo hace.

La UNMDP y el CPA
Sonia Riasol comentó que “el CPA tiene un proyecto en negociaciones activas con la Universidad Nacional para articular en un trabajo común”, pero no se apuntaría a los consumidores, sino a “toda la comunidad de estudiantes como potenciales profesionales, en muchos casos, justamente de la salud”.
“El interés del CPA es capacitar y mostrar las herramientas a estudiantes avanzados de carreras afines a las ciencias de la salud como Psicología, Servicio Social, Terapia Ocupacional y Enfermería”, finalizó Raisol.

Como se hizo
El sondeo se llevo a cabo entre 150 estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata e instituciones del sector privado, de los cuales 77 eran mujeres y 73, hombres. Se abarcaron diversas carreras como Biología, Química, Arquitectura y Derecho, entre otras.
El cuestionario consistió en 10 preguntas sencillas de opciones múltiples a contestar en forma anónima.

Shh...Drogas

Opinión

Por:
Ángeles Giaconi
Andrea Pérez
Bruno Rossi

Hoy en la Argentina, lamentablemente, pueden acceder a la educación superior sólo aquellos que manejan o gozan de una economía acomodada; ó aquellos que se esfuerzan y dejan desordenada su economía en el positivo afán de cumplir con su vocación.
Los resultados de la encuesta revelan datos que no sorprenden mucho a los estudiantes, pero que si impactan a la gente mayor.
Pensar que porque un chico estudia está inmaculado frente a las cosas que lo rodean es una visión utópica; un visión que deja perpleja la voluntad de cambiar “algo”, de poner en mesa de discusión y reflexión una realidad que no es ajena a nadie.
La creencia popular, que tantas veces lleva el estandarte de nuestras costumbres quiere dejar de lado un tema que está en boca de todos y del que sí se habla pero del cual muchas veces se hace oídos sordos. Resulta más práctico considerar que la droga es un tema del suburbio, de la periferia, de aquellos que no encuentran más salida que un porro, una línea de cocaína o un paco para hacerle frente a esta sociedad que TODOS construimos.
Los datos hablan por si solos y dicen algo, pretenden infiltrarse en las cabezas y generar conciencia; pero ojo, conciencia no represión ni tampoco condena. Pretenden movilizar los actos de cada uno de los protagonistas y ser generadores de charlas, de palabras en la sobremesa, de encontrar la palabra droga sin el miedo a caer en pánico.
Si el estudiante que fue encuestado no tuvo trabas a la hora de contestar sobre sus “antecedentes” y hábitos en materia de drogas, es porque no tienen problema de hablar, de decir lo que piensan al respecto. Sin embargo, lo que si paraliza es el temor a la sanción, a la prejuiciosa y ambiciosa condena social.
Entender que la drogadicción no se detiene y ejerce su influencia según los estratos sociales; entender que la drogadicción no respeta la posición ni educación; entender que la drogadicción actúa callada, silenciosa y le conviene la mudez de una sociedad temerosa; entender y aceptar su presencia puede ser el puntapié inicial para combatirla.
De otro modo, hagámonos responsables de la decisión de seguir mudos.

Estudiando en plena dictadura


Por:
Silvia Prina
Verónica Toledo
Victoria Fondevila


El advenimiento de la dictadura militar significó un duro golpe para el normal funcionamiento de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Tres alumnos de aquella época hablan acerca de cómo era instruirse en tiempos del Golpe y aseguran que los estudiantes de hoy no valoran la importancia de vivir en democracia.

Corría el año 1976, una mano de hierro larga e inquebrantable se ceñía amenazante sobre la cuna del conocimiento. Cínicamente complotados, el autoritarismo y la intolerancia se erguían como torres inexpugnables, ojos sin párpados en vigilancia permanente.
Para la actual titular de la cátedra de Psicología Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Cristina De Los Reyes, el hecho de cursar una carrera en tiempos de la dictadura no sólo implicaba un considerable riesgo, planteaba en si mismo un reto a la mente y al espíritu. “El clima que se vivía en la Facultad de Humanidades era terriblemente lúgubre. Para mí que en aquella época estudiaba Sociología resultaba muy doloroso ver cómo un ámbito tan familiar se había convertido en un tétrico cementerio. Mantenerse centrado, evadirse del miedo era todo un tema”, admitió.
Cuando la intervención militar a la Universidad se hizo muy evidente, muchos de los cambios que habían comenzado a operar a partir de la segunda mitad del gobierno de María Estela Martínez de Perón se profundizaron visiblemente. “Los lineamientos ya no eran los mismos, las reglas definitivamente cambiaron. Todos programas de estudio fueron modificados de raíz, los profesores cuyas ideologías no compatibilizaban con la doctrina militar resultaron separados de sus cargos, varias carreras humanitarias se cerraron por ser consideradas peligrosas. De la noche a la mañana un abanico de imposiciones se desplegó con la celeridad de un rayo, fue increíblemente indignante”, afirmó Cristina.

Resistiendo
Aunque estaban terminantemente prohibidas, las agrupaciones de estudiantes continuaban activas y firmes en su objetivo de resistir a la opresión. Según la Profesora De Los Reyes no había rivalidades entre ellas aunque si existía una “sana competencia”. Todas las asociaciones de alumnos intentaban, en la medida de lo posible, atribuirse el título de la más “revolucionaria”.
De su militancia en la agrupación estudiantil Juventud Comunista, Cristina guarda recuerdos agradables y otros bastante amargos como cuando uno de sus compañeros desapareció. La actual titular de la cátedra de Psicología Social fue víctima de múltiples detenciones y supo enfrentar, entre otras adversidades, la apertura de una causa en su contra por subversión.

El mejor tributo
La tensión permanente y el miedo a ser secuestrada llevaron a la profesora De Los Reyes al punto de tener que consultar a un psiquiatra. “Para poder rendir y aprobar los exámenes tuve que hacer un tratamiento psiquiátrico, era muy difícil para mí estudiar en esas circunstancias. Si terminé la carrera lo hice en homenaje a los que ya no estaban y a los que no podían estar. Rendirles tributo fue de alguna manera mi principal fuente de motivación, mi única brújula”, concluyó.

Aquella indeleble marca
“Una dictadura es un estado en el que todos temen a uno y uno a todos”, sostenía con acierto el célebre escritor italiano Alberto Moravia, un pensamiento que curiosamente resume a la perfección el sentir de Gustavo Fabbri, ex alumno de la carrera de Arquitectura durante los denominados años de plomo. “El temor a ser represaliado o secuestrado estaba tan instalado en el ambiente de la facultad que se respiraba en el aire. La presencia de los militares haciendo vigilancia y requisas en toda la Universidad intimidaba mucho, el clima era de una rigidez total”, describió.
Al igual que la profesora De Los Reyes, Gustavo reconoce que el cambio de directivas, acorde a la intervención militar, fue sumamente radical y vergonzoso. “Uno estaba acostumbrado a una Facultad que hacía hincapié en la importancia de los servicios sociales, con la irrupción de la dictadura se alteró todo, fue algo abominable”.
Una de las modificaciones que indudablemente más perjudicó a Fabbri fue el drástico cambio en los planes de estudio. Por razones personales el arquitecto tuvo que abandonar la cursada un tiempo, cuando decidió retomar no pudo porque no le quisieron convalidar las materias. Indefectiblemente Gustavo se vio obligado a reinscribirse, a dejar de lado su bronca y empezar de cero.

Cautivo
Como muchos de los estudiantes que cursaron sus carreras durante el Régimen Militar Fabbri tuvo la nefasta fortuna de ser secuestrado y torturado. “Me detuvieron en la misma Base que había estado cuando hice el servicio militar, me di cuenta porque reconocí algunas voces. Estuve encapuchado, desnudo y fui varias veces torturado” , confesó.
Según Gustavo los militares no querían datos precisos, buscaban desesperadamente nombres. Aunque era un hecho que el arquitecto no militaba en ninguna organización política, todos sus amigos y gente conocida lo hacían. Representaba para sus captores, de alguna manera, una fuente de innegable valor.
A fin de cuentas y para el gran alivio de Fabbri la pesadilla duró poco. Un amigo se arriesgó y lo liberó del cautiverio. “En realidad pude escapar porque empecé a pedir por un dirigente conocido que tenía ahí dentro. La verdad que se portó bien conmigo. Me sacó de ese infierno y me escondió en otro lugar porque, en rigor de la verdad, había una gran posibilidad de que figurara en alguna otra lista”.
Por precaución el arquitecto permaneció en el escondite por dos meses, luego se fue y retomó los estudios. La herida, sin embargo, nunca terminó de sanarse. “Lo que viví allí me marcó para siempre, me cambió la vida porque me alejó de gente querida, fue un gran cimbronazo” , finalizó.
Seguir, a pesar de todo
“Por el solo hecho de tener el pelo largo ya eras considerado una amenaza, un terrorista en potencia”, con estas palabras Maria, estudiante de Antropología durante el Gobierno de Facto, describe lo que para ella significó una época llena de miedo e incertidumbre, un pasaje de ida al sufrimiento y la opresión.
Las heridas abiertas no le dejan revelar al mundo su nombre completo pero si su visión, su testimonio. Para esta ex-alumna de la Universidad Nacional de Mar del Plata estudiar durante la dictadura fue una experiencia lóbrega aunque con alguna fortuita pincelada de luz. “Todo en aquella época era absoluta efervescencia. No había un sólo momento en que no estuviéramos debatiendo, confrontado ideas, discutiendo sobre política. El entusiasmo que teníamos los universitarios era considerable pero no podía ir más allá de cierto punto. Eran tiempos de extremo peligro, de suma cautela” .

La unión hace la fuerza
Según María nadie podía estar exento de la situación que atravesaba el país, alumnos y docentes confluyeron por primera vez en una lucha común. “Los estudiantes naturalmente comenzaron a militar en diferentes organizaciones, a comprometerse más, a idear la resistencia. Los profesores por su parte organizaban asambleas espontáneas y nos hacían leer a pensadores como Trotsky. Era de algún modo su forma de ayudar, de contribuir a nuestra causa”.
Los seguimientos, secuestros, requisas y quema de libros eran moneda corriente en la “Universidad Sitiada”, paradójicas postales de un panorama desolador. “La persecución era terrible, el miedo se te pegaba como carne al hueso, pero había que seguir, mas allá de todo había que resistir”, terminó.

Universidad en tiempos de democracia
Tanto la profesora De Los Reyes como el arquitecto Fabbri y la ex alumna María coinciden en que la Universidad Nacional de Mar del Plata se encuentra gravemente despolitizada. No hay un interés genuino en la comunidad académica por empaparse en los temas políticos coyunturales: los profesores no incitan al debate y los alumnos no se preocupan en analizar los parámetros que les permitirían entender su presente y futuro.
Curiosamente muchos estudiantes comprenden que la democracia es algo maravilloso pero no se molestan en ejercerla, dejan de alguna manera que los demás decidan por ellos.
Otro punto que los “antiguos estudiantes” remarcan es la vergonzosa permanencia de profesores y personal de la época de la dictadura, un reflejo de lo que sucede en casi todas las instituciones del país.



24 de octubre de 2007

Más allá de las capacidades


Por:
Agustín Amaya
Matías Gusmerotti
Solange Crispín
Katiana Oyanguren


Estudiantes y profesores de la carrera de Terapia Ocupacional organizan desde hace 4 años fiestas para promover las habilidades comunicacionales de chicos especiales. El proyecto es un éxito y permite a decenas de chicos vivir una noche de boliche.

La adolescencia es una etapa de cambios y transición. Un momento de la vida en el que todo es descubrimiento y experimentación de nuevas sensaciones. A qué joven no le gusta salir con amigos, bailar, conocer gente. Por esta razón y como una forma de promover la integración y fortalecer las habilidades para una mejor comunicación de chicos con capacidades diferentes, el director del Circulo Deportivo de Lisiados (CIDELI) y alumnos de la carrera de Terapia Ocupacional organizaron, como desde hace 4 años, una nueva fiesta para personas discapacitadas.
En esta ocasión la celebración fue de disfraces. Vestidos de mariposas, hadas, payasos, brujas, raperos o simplemente con máscaras, los chicos de diferentes instituciones de la ciudad, llegaron al Centro de Residentes Universitarios (CRU) acompañados por padres y profesores. En sus rostros ya se percibían las expectativas acumuladas de la que sería una jornada inolvidable.
El reloj marcaba las 17.30 y la música despertaba en cada uno de los presentes una agradable sensación. Los chicos, los padres y los voluntarios disfrutaban por igual.
Poco a poco decenas de almas inundaron la pista y, al ritmo del reggaeton, la tarde comenzaba a disfrutarse cada vez más. No sólo expresaban su alegría en cada uno de sus movimientos sino que trasmitían su indescriptible capacidad para demostrar cariño, amor, transparencia.

La energía de los chicos fue desbordante. No había momento en que no demostraran sus ganas de pasarla bien. Y esa fuerza que exhibían era “contagiosa, terapéutica”, así lo expresó el director de CIDELI, José Luís Campo que, además, se desempeña como profesor de la cátedra de Medios terapéuticos en la Universidad Nacional de Mar del Plata. Así mismo el docente recalcó la “buena voluntad” del CRU, que gratuitamente cedió sus instalaciones, para que por algunas horas chicos especiales tengan la posibilidad de vivir una “actividad fuera de su rutina diaria”. Totalmente desinhibidos y espontáneos no necesitaron del alcohol para transformar la tarde en una noche de boliche como la de cualquier otro adolescente.
“Los objetivos principales a los que apunta esta fiesta son la interacción de los chicos entre sí y con los estudiantes y, además, transmitirle confianza a los padres de que sus hijos se pueden divertir de la misma manera que un chico al que la sociedad califica como ‘normal’”, explicó Carolina Ammar, una de las organizadoras y futura licenciada en Terapia Ocupacional, al tiempo que resaltó que el “CRU es accesible para aquellos que tienen bastones canadienses, sillas de ruedas o que presentan algún tipo de impedimento físico”. El local posee rampas que permiten un mejor desplazamiento por lo que se vuelve muy funcional a las necesidades de una persona discapacitada, lo que no sucede todos los boliches.
Las fiestas que realizan todos los años no tienen una actividad programada para los que concurren sino que son “más bien espontáneas” aunque en algunas ocasiones se brindan shows de canto o baile para animar. Según Mariana Di Tulio, otra de las organizadoras que cursa tercer año de la carrera de Terapia, todo aquel que quiera colaborar “es bienvenido”. En esta oportunidad, Yanina, una de las voluntarias, interpretó un cuadro de salsa junto a su hermano Ezequiel Méndez. En ese momento los chicos armaron un gran circulo dentro de la pista para disfrutar la función y al ritmo de las palmas siguieron con atención los pasos que la pareja realizaba.
Merecen un párrafo aparte los voluntarios, todos estudiantes, todos jóvenes con vocación de servicio que con entusiasmo y un notorio amor por lo que hacen, permitieron que el disfrute de los chicos fuera aún mayor. Silvina es una de esas voluntarias que con dulzura y paciencia fue participe de un momento que quedará grabado en la memoria de los que formaron parte. No por nada la joven de 20 años decía muy segura, al final de la noche, que no quería que la celebración termine al tiempo que saludaba con un efusivo abrazo a cada uno de los chicos que iban abandonando el lugar y como forma de despedida preguntaban: “¿Para cuándo la próxima?”.
La fiesta mantuvo la intensidad durante sus cuatro horas de duración. Palmas, trencitos, movimientos de caderas. Hasta el más tímido cayó en la tentación de dejarse llevar por la buena onda que se respiraba en el ambiente. El repertorio musical incluyó desde el reggaeton, pasando por la salsa, la cumbia, la marcha, el rock y los temas que hicieron historia en los 70 y 80.
La esencia de lo vivido quedó sintetizada en las palabras de unos de los protagonistas, un joven en silla de ruedas, que con una gran sonrisa y un brillo especial en sus ojos expresó: “Yo vengo siempre, porque descubro un mundo mejor”.

Fiesta temática

La idea de siempre es renovarse día a día y brindar nuevas actividades en las fiestas que realizan los estudiantes de Terapia Ocupacional.
Todos los que quieran concurrir, la próxima se realizará el viernes 19 de Octubre, en el CRU, de 17.30 a 21.30 y la temática va hacer “Murga”. Según los organizadores es “una nueva forma de estimular y promover la recreación, que en definitiva deja a todos un aprendizaje de vida”.
Así también informaron que, se va a invitar a que las escuelas, hogares e instituciones para que preparen con tiempo una pequeña coreografía de esta especialidad. Luego se elegirá a la mejor y se le entregará algún premio, que se obtendrá por medio de las donaciones. Y a modo de cierre, realizará una presentación la murga de la universidad.
No es obligatorio concurrir con alguna vestimenta o baile especial, sólo es necesario animarse.
Para más información pueden comunicarse vía mail a eventos_to@hotmail.com

La arquitectura del complejo universitario


Por:

Victoria Figueroa
Maira Pizarro
Florencia Rueda

Esta intrigante paradoja parece haber moldeado la arquitectura del complejo universitario marplatense, ubicado en las calles Funes y Rodríguez Peña. Exposición continúa a través de los turbios vidrios que sirven de pared externa a las aulas. Ocultamiento reflejado en descendentes y oscuras entradas. Algunos árboles, frondosos y aletargados, completan el panorama.
Durante la semana, el continuo bullicio de los miles de estudiantes que recorren los edificios, desdibujan los antagónicos rasgos. Pero el silencio que acompaña la soledad de los fines de semana, los hace no sólo evidentes, sino inquietantes.
Los fundamentos de este particular diseño parecerían vincularse directamente con las ideas de la represión: un edificio con frente vidriado que permite vigilar los movimientos internos, espacios reducidos que dificultan la concentración de personas y un alambrado olímpico con puntas hacia adentro, como impidiendo el escape. Escalofriante.
Esta conexión tan notoria, sin embargo, no es real. Rubén Oscar Tablar, arquitecto que trabajó en la supervización de la obra durante la construcción de los dos últimos cuerpos, se encargó de derrumbar el mito.
Tablar informa que la finalidad que el edificio poseía originariamente no era la actual. El proyecto era diseñar un centro de alta tecnología donde realizar tareas científicas. Por ende, la capacidad que posee es mucho menor a la que sería necesaria teniendo en cuenta el actual volumen de estudiantes. Debido a éste antecedente, son consecuencias inmediatas algunas dificultades arquitectónicas en el complejo. Existen muchos planes de remodelación, pero su ejecución se ve trabada porque no se reciben ofertas con precios que se adecuen a los costos razonables. El proyecto de la obra Biblos de la Facultad de Ciencias Económicas lleva cinco años a la espera de una oferta, pero todas fueron desmedidas, por eso se decidió dividirla en múltiples estapas pequeñas, lo que causa una mayor tardanza en la terminación.
La oficina de obras de la Universidad Nacional había proyectado construir edificios en un predio que posee en las calles Colón y 248, donde albergaría todas las unidades académicas, viviendas estudiantiles e incluso un comedor. Una suerte de “campus” al estilo norteamericano. Sin embargo, se estimó que la cantidad de personas que lo habitaría no sería suficiente, por lo que comenzó a trasladarse al complejo de Funes. Por este motivo, además de los dos edificios posteriores debieron agregar un piso donde anteriormente estaban las terrazas.
Con la intención de agrandar el estacionamiento, se tramitó con Ferrocarriles Argentinos hasta dónde llegaría el alambrado olímpico, y para no restar más espacio, originariamente se colocó la terminación hacia el lado de adentro. De la otra forma hubieran contado con 40 centímetros menos de terreno.
La obra, inspirada en el modelo europeo, carece de algunas terminaciones: faltó colocar los parasoles y todos los cierres entre los diferentes pisos para lograr el aislamiento del sonido. El hecho de que las conversaciones se escuchen de un nivel a otro obedece a deficiencias arquitectónicas, no a móviles ideológicos.El paranoico mito es frágil como un castillo de naipes. El único fundamento que quedaría por destruir sería el sentimiento de aprensión y recelo que invade a cualquiera

No me mientas mas


Por:
Fernández Maia
Garnica Yesica
Maffei Adrián
Melucci Ignacio

Lo que se debe evitar decirle a un universitario

Las entregas de trabajos prácticos, parciales y finales tienen a maltraer a cualquiera que haya decidido continuar una carrera. Pero los momentos posteriores a rendir terminan por convertirse en lo más fatídico hasta recibir la “sentencia final”, gracias a la ayuda de amigos, familiares, vecinos o simplemente “metidos” que se encargan de preguntarte justamente esas cosas que no deberían.
A Medida que se acerca una fecha en la que uno “se juega la materia”, los nervios se ponen a flor de piel y nos tornamos irritables y descargamos nuestra ira contra el primer ser vivo que se nos cruce o contra cualquier objeto que no funcione debidamente (entiéndase computadoras lentas, CD’s que no se leen, problemas con la conexión a Internet, entre otros.)
Obviamente, la sensibilidad y mal humor aumentan al por mayor después de la realización del examen y más cuando uno tiene esas leves sospechas de que no le fue del todo bien. ¡En ese momento aparecen los inoportunos de siempre!
Aquellos que parecen esforzarse por hacerte sentir la partícula más insignificante en el tan apreciado mundo del estudio. Personas a las que, si bien le demostrás interés, seguro maldecís por dentro.
* “¿Cómo te fue en el parcial?”
MAL me fue, ¿Es necesario revolver mis heridas? Obviamente todo el tiempo que perdí estudiando no evita que me humillen con esta pregunta cruel. ¿Para qué preguntás? ¿Te gusta disfrutar de mi miseria? No te gastes en preguntar, si me querés ayudar no tenés nada más que hacer que prestarme el auto para salir y darme plata, sino estás dispuesto a hacerlo, mejor alejate.
* “No te preocupes, ¡seguro que la próxima aprobás!”
Si sabés que no es verdad, entonces… ¿Por qué lo decís? Es jugar con mi estado emocional tratar de animarme con semejante frase falsa. Mejor probá con el silencio.
* “¿Pero no terminaste la carrera todavía?”
A ver si entendés querido… Cuando termine te vas a enterar, el mundo entero lo va a saber. Voy a ponerme nicks en el Msn con tantos íconos felices que te van a marear, lo voy a publicar en el diario, haré una fiesta, ¿entendiste que te vas a enterar? Así que no me preguntes si no terminé la carrera cuando la respuesta es obviamente NO.
* “Pero, ¿tan difícil es?”
No, para nada. Es un “viva la pepa”. Lo que pasa es que disfruto hipotecándome medio pulmón para pagar los apuntes, libros y guías. Me encanta que me torturen con exámenes y finales todos los años. Adoro no poder salir ni dormir para quedarme a leer libros que no voy a terminar sólo por que me pidió un profesor que los leyera y no lo hice por cuenta propia. CLARO QUE ES DIFÍCIL.
* “El hijo de la vecina hizo la carrera en 4 años!”
BIEN POR EL HIJO DE LA VECINA. Tirémosle papel picado y bailémosle una macumba alrededor. También hay gente que no la termina nunca, y no vemos a nuestros viejos diciéndonos a diario: “Qué orgulloso estoy de vos, nene, que todavía no te diste cuenta de que no servís para esto y seguís estudiando, aunque pierdas el tiempo”. Evitemos las comparaciones por favor.
* “Lo que estudio también es muy difícil. Sólo tendrías que estudiar más”.
Definitivamente tenés razón, ¡era por eso! Los exámenes de seis horas, el plan de estudios de los que ni los profesores tiene idea o las preguntas trampa para fulminarte no tienen nada que ver. ¡Pero por favor, si ESTUDIANDO SE APRUEBA!
*“¿Ah, que linda, pero de que seria que vas a trabajar?”
Mmm la verdad todavía no lo tengo decidido… Ya voy prácticamente media vida con esta carrera, quizá trabaje de lo que estudié, ¿Qué te parece?

En fin, los métodos de evaluación y la obligación de prepararse para rendir no dejarán de existir. Pero sí se puede ahorrar saliva en determinadas ocasiones. Ayuden a que los estudiantes no padezcan tanto el después de un examen, como el antes y el durante del mismo que los tiene exasperados durante un lapso un tanto prolongado.

7 de octubre de 2007

Carreras Terciarias: Lo que hay que saber


Juan Manuel Abruza
Jimena Dilota
Adrián Pilu
Lucía Sánchez Lucero


En las últimas décadas, las carreras terciarias han tomado un gran protagonismo dentro de la comunidad educativa y social.
Los que eligen este tipo de educación, afirman que los mayores beneficios radican en su breve extensión- rondan en su mayoría los tres años- la flexible carga horaria, los contenidos específicos para cada profesión y la rápida inserción laboral.
Pablo Fiore, Coordinador del Área de Informática de la Universidad Tecnológica Nacional, señaló que “la gran ventaja y atractivo de estos estudios es el corto tiempo en el que se forman, con una enseñanza conceptualmente directa y concisa, y con un entrenamiento de práctica intensiva y constante”.
Existen diferentes alternativas a la hora de decidir qué estudiar. Entre las opciones más requeridas se encuentran las carreras de marketing, administración de empresas, sistemas informáticos, relaciones públicas, turismo, diseño gráfico y publicidad. Mientras que en las ciencias de la salud se destacan las tecnicaturas en laboratorios, enfermería, farmacología y radiología.
Los horarios reducidos permiten a los estudiantes realizar actividades simultáneas, como trabajar y hasta en muchos casos estudiar otras carreras del mismo nivel o hasta de mayor jerarquía.
Muchas de ellas proporcionan la posibilidad de completar los estudios en la misma materia y obtener así títulos universitarios. Por ejemplo, la carrera corta de marketing ofrece un título de Licenciado con sólo un año más de estudio al igual que las de Administración Hotelera, Administración Turística y Administración de Recursos Humanos.
Las desventajas que presentan no son notorias a simple vista. Los spot publicitarios de los institutos que las dictan- predominan los privados- aseguran un futuro certero e instantáneo en el ámbito profesional y captan un flujo estudiantil amplio con ansias de integración al mundo globalizado.
Guillermo Abruza, licenciado en Administración de Empresas y profesor terciario y universitario, afirmó que “si bien los terciarios ofrecen un título en pocos años, la salida laboral generalmente no responde a la realidad. Es decir, prometen trabajo inmediato, cuando en verdad, muy pocas empresas o entes solicitan egresados de las carreras”.
Por otra parte, Abruza advirtió que “los terciarios admiten promociones de gran cantidad de profesionales por año-comparado a las universidades-con igual capacitación y generan de este modo una saturación en el mercado laboral”.
Estos son sólo algunos factores a tener en cuenta al momento de optar qué camino seguir para profesionalizarse.
De todos modos, lo fundamental es asesorarse adecuadamente y seguir la vocación. No hay que olvidar que en esa decisión está en juego el futuro de cada uno.


“LOGRAMOS RESALTAR EL VALOR DE ESTA UNIVERSIDAD PÚBLICA”


Maia Fernádez
Yesica Garnica
Adrián Maffei
Ignacio Melucci

Daniel Medina repasa su período como rector y destaca los avances en las relaciones institucionales. El arquitecto rescata las nuevas obras edilicias y las vinculaciones educativas con el país y el mundo.

“Ahora el clima de gestión es muy saludable”, señala el rector de la Universidad Nacional de Mar del Plata, arquitecto Daniel Medina. Con más de tres años conduciendo el destino de esa entidad pública que congrega a más de 25 mil estudiantes, Medina subraya los avances logrados en el aspecto educativo, en el orden institucional y en la mayor fluidez en la comunicación con la sociedad.
“Comparando cómo estaba la universidad años atrás, cuando había una conflictividad importante, ahora estamos mucho mejor: los órganos de gobierno funcionan normalmente y se reúnen cada quince días, se realizan las asambleas con frecuencia, los Consejos Académicos debaten y los informes de gestión anuales del rectorado se presentaron sin inconvenientes”, enumera desde el sillón de su despacho el rector de la UNMDP, que culminará su período en mayo de 2008.
Daniel Medina nació en Pergamino en 1948 y se crió en Colón, ambas ciudades de la provincia de Buenos Aires. Se recibió como arquitecto en Mar del Plata y aquí se dedicó a la docencia, tarea que aún lleva a cabo pese a estar a cargo del rectorado. También fue funcionario público en la ciudad en la década del ’80, estuvo un tiempo al mando de la secretaría de Urbanismo y luego fue concejal por la corriente socialista.
Casi por costumbre, o por necesidad, de lo primero que habla es de asuntos edilicios y económicos. “Rescato la transparencia con que se ha manejado el presupuesto público y se está un plan de obras de una magnitud que no se daba antes”, enfatiza Medina y contabiliza 127 hasta ahora, incluyendo un nuevo plan en marcha de mejoras edilicias, como son redes cloacales, ampliaciones, escaleras de emergencia en el complejo de Deán Funes y Rodríguez Peña, reformas en la facultad de ingeniería y en la de Ciencias Agrarias que funciona en Balcarce, entre otras.
“Todo tiene que ver con la gestión universitaria y lo realizado es gracias a la inserción importante que la UNMDP ha lo grado en el sistema universitario argentino, tanto en el Consejo de Rectores como en las comisiones de Categorización, en el Consejo de Universidades y en el Consejo de Planificación Regional de Institutos Superiores”, resalta el arquitecto, al mencionar la extensión educativa de la entidad, inclusive al llevar el dictado de carreras a otras ciudades del sudeste bonaerense: Tres Arroyos, con Ciencias Agrarias; Santa Teresita, con Servicio Social y se prevén vinculaciones con Miramar y Gesell.
En este último período, la UNMDP incorporó tres nuevas carreras de grado y ocho postgrados, es decir que hoy ofrece un total de 49 carreras y 75 postgrados. “Y se ha desarrollado un plan con más de 400 becas, todas cubiertas”, informa Medina.
Además de una mayor inserción nacional, la institución logró integrarse a organismos internacionales sobre actividad académica, como el Grupo de Montevideo –de universidades latinoamericanas- y la Asociación Orión, con foco central en Europa y Estados Unidos.
“Es de interés incorporar mayor investigación, para lo que firmamos un convenio con el Conicet que nos permitirá tener su respaldo para generar nuevos centros científicos. La intensificación productiva en ese sentido nos ha ubicado en el quinto lugar entre las universidades del país”, explica Medina.
El rector analiza avances cuantitativos y cualitativos a lo largo de su mandato que lo ubican en un presente con “respuesta positiva del gabinete de colaboradores y encargados de cada área”, como son los mismos decanos de las facultades. “A mí me propuso un grupo de alumnos, se acordó con otros docentes y resulté electo ante una asamblea muy polémica, con un respaldo mínimo. Hoy esa situación cambió y con la camiseta de la universidad puesta, estamos logrando un buen clima académico”.

30 de septiembre de 2007

La noche anterior al “juicio final”

Andrea Pérez
Bruno Rossi
Angeles Giaconi

Apenas pasan quince minutos de las veintitrés del domingo, no es una de sus noches preferidas, en el monoambiente se respira un aire de ansiedad. Sin quitarle la mirada pensativa al gran desparramo de fotocopias, apuntes y libros que hay sobre la mesa, le pega la última pitada al cigarillo y lo prensa contra el cenicero. Mañana, mejor dicho, dentro de nueve horas, Juan deberá estar en un salón sentado frente a tres eruditos vestidos de corbata que lo interrogarán acerca de la historia de las leyes en el mundo.
El silencio, el clima de nerviosismo lo llevan a bajar a la calle para comprar un atado de veinte. Antes deja la pava en el fuego, calentándose sobre la hornalla. El mate también será protagonista durante la vigilia.
Cinco minutos después vuelve con un cigarrillo en la boca a medio terminar. La pava hirviendo crepita en la cocina. El revoltijo de papeles lo envuelve nuevamente en un estado de agobio. Juan es estudiante de abogacía desde hace dos años, y los individuos vestidos de corbata, son magistrados, profesores que conocen todos los recovecos de la ley. Personas a las que difícilmente Juan pueda engrupir con palabrerías.
Entonces comienza con esa meticulosa corroboración de datos, el arduo repaso que suele hacerse momentos antes del examen. Aquella toma de notas que compone el extenso resumen de las cuestiones que indefectiblemente aflorarán durante el oral. La intermitente lectura se interrumpe con los mensajes de textos que son enviados por sus compañeros al celular y con algún que otro momento de distensión que ayuda a relajar la mente para poder proseguir con el estudio durante toda la noche.
Aunque los ojos le duelen porque ya son las cuatro, Juan sabe que hoy no podrá dormir; para esta altura los mates ya le son aburridos, y el humo del cigarrillo formó una espesa nube dentro del pequeño departamento. Lee y relee palabras, memoriza números y nombres de leyes, hace lo mismo repetidas veces. Se para, desperezándose con un pesado bostezo, mira por la ventana, vuelve a sentarse exhausto; aún manteniendo ese gesto de concentración en el rostro, mira las hojas, remarca más conceptos, se detiene y contempla la pared unos instantes.
Así sucesivamente hasta que amanece.
La luz del sol que entra por la venta duplica en él la sensación de cansancio. Sabe que en ciento ochenta minutos deberá estar dando un examen. Se mete en la ducha para ahuyentar el estrés, se viste rápido, ordena, mira el reloj, camina velozmente como buscando algo que no sabe que es. Se toca los bolsillos asegurándose que no le falten las indispensables pertenencias para rendir, como el DNI o la tarjeta de colectivo que lo trasladará hacia la Facultad. Mete la llave en la cerradura y se marcha, en tan solo media hora es el juicio final.

Un aplauso para el que además de estudiar... ¡¡trabaja!!

Migliardi, Patricia

Martin, Nicolás

Arias, veronica

Sí, para vos, que tendrías que estar disfrutando del privilegio que tiene ser “estudiante” y sin embargo, mochila al hombro, diario en mano, saliste a buscar trabajo y hoy combinás las dos cosas a la perfección…o bueno, lo intentás.

Ejemplares como vos abundan en la Universidad de Mar del Plata. Según una encuesta realizada por este medio, de cada 100 estudiantes, 70 realizan algún tipo de actividad remunerada.
De la facu al trabajo, luego a casa a estudiar, esa es la rutina de quienes logran cumplir con el doble rol de estudiantes que trabajan o de los laburantes que estudian.

El 57% de los estudiantes necesita de un empleo para mantenerse, a pesar de que el 64% afirma que hacerlo interfiere en su carrera. Sin embargo, no todos lo hacen por falta de dinero. Otra razón fundamental para optar por esta vía, es la independencia económica y la posibilidad de darse ciertos “gustos” que viviendo de los “viejos” no serían posible. En este caso, cuando la urgencia no ataca, se puede acceder a mejores condiciones laborales o incluso hasta encontrar alguna tarea relacionada con el estudio que se está cursando.
Por otra parte, son pocos los que tienen la posibilidad de aplicar los conocimientos obtenidos a través de su carrera en su actividad laboral, ya que sólo el 24% de los encuestados trabaja en relación con su estudio. Tal es el caso de Martín de 23 años, estudiante de abogacía, pasante en un estudio jurídico. “Si bien no me pagan mucho, me sirve para adquirir experiencia. Además la carga horaria es mínima por lo que puedo combinar estudio y trabajo a la perfección”, explica. Martín se encuentra dentro del 40% de los estudiantes que no tienen una ocupación laboral de tiempo completo.
Pero no todos tienen la misma suerte, un 30% de los consultados trabaja 6 horas, y el mismo porcentaje de estudiantes le dedica mayor cantidad de tiempo a su empleo. El esfuerzo es muy grande, la mayoría de los alumnos cursan más de 10 horas semanales y, además, deben dedicar otras horas de estudio fuera de las cursadas, sin tener en cuenta el “tiempo libre” necesario para toda persona.

La encuesta realizada da cuenta también que de los estudiantes-trabajadores, el 65% se encuentra en los últimos años de la carrera, y para ellos hacerlo es una manera de irse formando para el futuro. Ya que consideran que al momento de desarrollarse profesionalmente van a contar con una formación que no la tendrían siendo “solamente” estudiantes.

El 35% restante trabaja desde los comienzos de sus estudios y, en su mayoría, lo hace para mantenerse o ayudar económicamente a su familia.

Combinar ambas responsabilidades a la vez es posible. Lo demuestran día a día cientos de jóvenes, que como vos, además de cargar con los libros, cargan con una responsabilidad que quizá tendría que haber llegado en otro momento de la vida. El mundo del “estudiante-laburante” no distingue horarios ni eventualidades, lo importante siempre es la predisposición, las ganas, y por sobre todas las cosas, esa visión del futuro que muestra, lisa y llanamente, que para llegar a lo que uno quiere hay que arremangarse.

Ventajas generales de los jóvenes que trabajan

  • Ayuda a desarrollarse profesionalmente.
  • Permite al estudiante contar con un ingreso que le da libertad e independencia.
  • Las empresas valoran mucho más a un egresado que cuenta con experiencia que a uno que no la tiene. Los estudiantes que trabajan tienen una rica experiencia que les permite valorar mejor su formación.

Desventajas generales de los jóvenes que trabajan

  • Su desempeño estudiantil se ve afectado en su rendimiento y en su promedio.
  • Los estudiantes alargan la carrera hasta en un 60% por encima de su duración teórica.
  • Algunas empresas prefieren graduados con buen promedio.
  • Los estudiantes ya no cuentan con tiempo libre.

Estudiar y trabajar sin morir en el intento

Acá van un par de consejos:

  • Estudiar en grupo: te va a servir a ponerte al día con aquellas clases que, por trabajo, no pudiste asistir. Completar los apuntes, que por quedarte dormido en la mitad de una teórica, tenés incompletos o aquella frase dicha por el profesor que seguramente “entra” en el examen y que vos ni la escuchaste.
  • Trabajar no más de 6 horas por día.
  • Ser puntual y no faltar a la facultad: tené en cuenta que sos un estudiante que “trabaja” y que lo más importante es tu estudio. Ponele todas tus ganas y todo tu esfuerzo. Además faltar te puede sacar del ritmo de estudio y hasta desmotivarte.
  • Disfrutar de tu tiempo libre al máximo.
  • Encontrar el lado positivo al trabajo que, aunque no tenga relación con lo que estudias, te aporta experiencia que te va a ser de gran ayuda al momento de recibirte.


24 de septiembre de 2007

Ventajas y desventajas del uso de la tecnología a la hora de estudiar


Figueroa Victoria
Pizarro Maira
Rueda María Florencia

Usar Internet es algo habitual para los estudiantes del siglo XXI pero no siempre fue así. Hace no muchos años, aproximadamente 10, las personas estudiaban con otras herramientas: consultaban libros en la biblioteca e invertían mucho tiempo en la búsqueda de datos.

El mundo online es importante para la educación ya que modifica la forma que tienen los estudiantes de investigar y aprender.

Hoy, gracias al avance de la tecnología las cosas se simplificaron: en la mayoría de los casos se remplazó la biblioteca por una PC con acceso a Internet.

Con sólo un clic se puede encontrar la más variada información en poco tiempo y como si esto fuera poco existe la posibilidad de intercambiar datos con cualquier persona.

Internet simplificó muchas cosas: velocidad en la búsqueda de datos, variedad, recursos audiovisuales; pero complicó otras como por ejemplo el mal uso de la ortografía y la caligrafía. Empleamos un idioma distinto, lleno de puntos suspensivos, caritas sonrientes o enojadas, exclamaciones y vocales a repetición.

Este es un fenómeno mundial que ha crecido muy rápido en los últimos años.

Según un estudio realizado en los EE.UU por Steve Jones, director del Departamento de Comunicación de la Universidad de Illinois-Chicago: "Internet es un elemento tan común en la vida de los estudiantes universitarios como los libros, la pizza y la cerveza”.

Los investigadores del informe titulado "Internet va a la universidad” descubrieron que los estudiantes utilizan Internet de una manera diferente que el resto de la población, esto probablemente está relacionado con la existencia de conexiones a Internet veloces en la universidad, la disponibilidad de tiempo libre y una disposición tecnológica aventurera.

Los tiempos cambiaron y las herramientas de estudio no podían ser la excepción en un mundo dominado por Internet y los adelantos tecnológicos.

Ventajas y desventajas del uso de Internet

como herramienta de estudio

Ventajas:

Rapidez.

Fácil acceso a variada información.

Contenido Multimedia.

Posibilidad de compartir archivos.

Información en tiempo real.

Desventajas:

Falta de lectura.

Faltas de ortografía y gramática.

Plagio y vulnerabilidad de los derechos de autor.

Muchas posibilidades de distracción al alcance de la mano.

Confianza ciega en la información publicada en Internet.


Estudiante antiguo

Los largos y tediosos monólogos de los profesores resultaban infranqueables, al no contar con grabadores que permitieran eludir la tortuosa toma de apuntes. La necesidad de entregar trabajos prácticos desafiaba nuestros recursos caligráficos y ortográficos, ya que no teníamos los modernos procesadores que vienen con corrector incluido y prolijos caracteres.

Buscar información… toda una experiencia. Una vez que lográbamos eludir las defensas de la recelosa bibliotecaria, quien protegía la integridad de los libros como si se tratara de sus propios vástagos, deambulábamos por los pasillos en busca de lo necesario. Encontrarlo era, en muchos casos, cuestión de suerte. La intuición era fundamental: “Siempre juzga a un libro por su cubierta”, hubiera dicho el refrán si de nosotros hubiera dependido. Las fotocopiadoras, impunes violadoras de los derechos de autor y la propiedad intelectual, todavía no estaban a nuestro alcance, por lo que pasábamos horas emulando a los serenos copistas medievales.

Por último, si la consigna era grupal, debíamos acomodar los horarios para poder reunirnos e intercambiar el material obtenido. EL “cara a cara” era ineludible.

Estudiar hace 20 años o estudiar hoy: ¿igual esfuerzo?

Estudiante actual

Muy cómodo resulta dejar las tareas

para último momento, si luego en

tan sólo 15 minutos Googleas* y

encontrás todo lo necesario para

resolver cualquier trabajo.

Luego de hallar el material, sólo

queda cortar* y pegar*.

Para estudiar, el procedimiento es el

mismo, se busca un resumen sobre

el tema en Internet y mientras

chateas lo lees.

¿No tenés acceso a la red desde tu

casa?, no hay problema, encontrarás

un cyber en cada cuadra.

Este sistema es muy provechoso si

se utiliza correctamente, sin abusar,

ya que facilita el acceso a infinidad

de temas sin moverse del escritorio.

Pero la falta de investigación y de

lectura, son dos inconvenientes que

generan dificultades en el

aprendizaje a largo plazo.

Glosario:

Googlear: verbo correspondiente a

la acción de navegar por el portal

“Google”.

Cortar: Seleccionar y extraer el

párrafo útil.

Pegar: Ubicar ese párrafo útil dónde

lo crea conveniente.



22 de septiembre de 2007

El camino a la beca


Agustín Amaya
Solange Crispin
Matias Gusmerotti
Katiana Oyanguren


Al momento de empezar una carrera, un estudiante que no cuenta con un buen sustento económico, puede plantearse la difícil decisión de abandonar. De acuerdo a una encuesta realizada por este medio, los universitarios gastan alrededor de $107 mensuales en materiales de estudio y $87 en transporte, lo que evidencia que los estudios originan, como mínimo, una necesidad económica promedio de $200 por mes para poder llevar adelante una carrera. Una alternativa para brindar ayuda financiera a aquellos que no puedan solventar estos gastos es la obtención de una beca.

Desde la Subsecretaria de Bienestar Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Stella Maris Minieri, asistente social de la institución, explica cómo comenzar con el trámite y cuáles son los requisitos y pasos a seguir por los estudiantes.
Lo primero que hay que hacer es inscribirse vía Internet en la página de la Universidad del 1 al 20 de septiembre de cada año. Para poder ingresar al sistema es necesario ser alumno activo y contar con una clave personal que habilita al estudiante a llenar una solicitud de beca que tiene carácter de declaración jurada.
Luego de llenar la planilla, y una vez vencido el plazo de inscripción, se debe concurrir a la sede del Servicio Social Universitario o bien dirigirse a la división alumnos de la facultad a la cual asisten y constatar si figuran en el listado de los preseleccionados a obtener el beneficio.
En caso de ser uno de los elegidos, entre el 3 y 13 de octubre, se deberá presentar un sobre cerrado con la documentación solicitada (ver recuadro). En el frente del mismo se deben consignar los siguientes datos: Nombre y apellido, DNI, número de solicitud y la unidad académica a la cual pertenece el interesado.
El día que el aspirante concurra a entregar la documentación, en las oficinas del Servicio Social (Alvarado 4009), se le asignará un turno de entrevista que se realizará en dichas dependencias. En los casos de quiénes realicen la solicitud por primera vez o de aquellos renovadores que cambien de domicilio, una asistente social concurrirá a los casas particulares para hacer una evaluación de la situación habitacional.
Según Minieri, una vez presentada la documentación, “se hace una evaluación socio-económica de cada uno de los solicitantes, que luego pasa por una comisión”, que está integrada por el equipo de asistentes de la subsecretaria. A partir de allí, “se establece un orden de prioridad que se asigna al total de becas disponibles para cada unidad académica y que luego se divide de acuerdo a la cantidad de solicitantes”.
Además, la funcionaría precisó que el monto de la subvención asignada para este año es de $340 mensuales en su modalidad completa y de $175 en el sistema de media beca.
La duración de la asignación es anual, diez cuotas de marzo a diciembre, por lo cual es imprescindible que aquellos que quieran seguir manteniendo el subsidio realicen la renovación de la beca durante las fechas estipuladas. En este sentido Minieri aclara que “el trámite es el mismo que para la inscripción pero que la visita de la asistente social no hace falta”, al tiempo que detalla que para poder reinscribirse “es necesario tener un número de materias aprobadas”. El pago se realiza en el banco mediante la apertura de una caja personal y se otorga a cada uno de los beneficiarios una tarjeta para realizar la transacción.
La subsecretaria realiza un seguimiento constante a los becados que deben presentarse antes del final del primer cuatrimestre para notificarse de la beca. Asimismo es deber de los estudiantes comunicar cualquier modificación que pueda surgir tanto en lo que respecta a sus datos personales y situación socio-económica como lo concerniente a su actividad dentro de la universidad.



Otras Becas
El Plan Federal de Becas impulsado por el Ministerio de Educación de la Nación es otra de las alternativas para recibir ayuda económica. Este año en Mar del Plata hay 245 estudiantes que reciben el beneficio de 250 pesos mensuales de marzo a diciembre. Para poder inscribirse es preciso ingresar al sitio Web del ministerio (www.me.gov.ar/pnbu) y completar los formularios.
Además, dentro del panorama universitario, están la becas de apremio académico que consisten en la entrega por única vez de aproximadamente 1500 pesos (está cifra puede variar de acuerdo al presupuesto). Para poder acceder a ellas es necesario tener el 60% de la carrera aprobada, un buen rendimiento académico y una real necesidad de ser becado.
También es posible la obtención de un subsidio en apuntes que es otorgado en cada unidad académica por el centro de estudiantes. El método de selección lo realiza la subsecretaria. Los mismos consisten en un descuento del 50 o del 100 % en las fotocopias que se sacan en cada facultad.
Otra alternativa es la beca de trabajo, cuya disponibilidad anual depende de los centros de estudiantes de cada facultad. Los estudiantes trabajan en tareas de atención al público en la fotocopiadora, en la biblioteca, etc.


Una Propuesta diferente
En Guido 3026 funciona el Centro de Residentes Universitarios (CRU), una institución sin fines de lucro creada en 1984 para brindar ayuda y contención a aquellos estudiantes que no tienen su núcleo familiar en la ciudad de Mar del Plata.
Una de la integrantes de la comisión directiva del CRU, Verónica García, nos brindó algunos detalles sobre los tipos de asistencias que maneja la asociación. En referencia al tema explicó que “se dan becas de fotocopias al 50 %, por 500 copias” y para poder acceder a ellas hay que presentar un comprobante con la cantidad de materias que se están cursando, certificado de alumno regular y se debe ser socio. La ayuda del CRU apunta a aquellos estudiantes que no son de Mar del Plata y que por motivos de estudio se encuentran en la ciudad.
Además, la joven expresó que también cuentan con becas de trabajo en el local bailable que maneja la asociación, ubicado en la calle independencia al 2700. Aquí los socios colaboran “con la mantención de la sede social” y obtienen un rédito económico que les permite solventar algunos gastos que se desprenden de vivir y estudiar en una localidad que no es la propia.


Documentación necesaria

• Certificado de alumno regular / Activo.
• Certificado analítico bajado por Internet.
• Planilla de Solicitud de Becas impresa.
• Documentación que acredite la situación económica presentada:
• Recibos de sueldos de empleos permanentes o temporarios.
• Declaraciones juradas en caso de no contar con recibos.
• Fotocopias de recibos de luz, gas, otros impuestos.
• Informe de Asistente Social de Origen según requisito.


Requisitos generales

• En primer lugar, se requiere que los alumnos solicitantes de una beca, tenga una necesidad económica.
• Los postulantes deben ser ALUMNOS ACTIVOS, y contar con un rendimiento académico mínimo de 2 1/2 puntos para cualquier solicitud de BECAS.
• Cuando ingresa el alumno a la Universidad se tiene en cuenta el promedio general que obtuvo en Polimodal o Nivel Medio, que deberá ser de 7 o mayor a ese puntaje.

18 de septiembre de 2007

Aula Magna 3


Se publicó hoy el tercer número de Aula Magna, en donde tratamos de mostrate las diferentes realidades, problemáticas y situaciones que viven los estudiantes universitarios.

Los temas que desarrollamos en esta edición son:

*El camino a la beca
Una ayuda económica para seguir estudiando. En Mar del Plata son más de 400 los becados por la UNMdP, pero la cifra supera los 700 si se tienen en cuenta a los beneficiarios del Plan Federal. Todos los pasos para llegar a la beca.

*Ventajas y desventajas del uso de la tecnología a la hora de estudiar
Los cambios que produjo la irrupción de Internet. Comparación entre el estudiante antiguo y el actual.

*Un aplauso para el que además de estudiar... ¡¡trabaja!!
70 de cada 100 estudiantes realiza algún tipo de actividad remunerada. Ventajas y desventajas de los jóvenes que trabajan. Estudiar y trabajar sin morir en el intento.

*La noche anterior al "juicio final"
Un repaso por las sensaciones que vive un estudiante horas antes de un examen.

* "Logramos resaltar el valor de esta Universidad pública"
Una charla con el rector Daniel Medina. El arquitecto repasa su periodo como titular de la UNMdP y rescata las nuevas obras edilicias y los vínculos educativos con el país y el mundo.

14 de septiembre de 2007

Martes 18...Sale el 3er. Suplemento de AULA MAGNA!

Tras 21 días sin novedades, nos encontramos en condiciones de confirmarle a nuestros lectores que el próximo martes Aula Magna estará en la edición del diario La Capital...
Esperamos poder darles noticias de una frecuencia definida para la publicación del suplemento universitario. Mientras tanto continuamos con la elaboración de los siguientes números, que prometen...y mucho!!

28 de agosto de 2007

Persisten las barreras arquitectónicas en la Universidad Nacional de Mar del Plata

La accesibilidad continúa restringida.

Por: Verónica Natalia Toledo y María Victoria Fondevila

Rampas inutilizables, escasez de baños acondicionados y predominancia de niveles intermedios, son algunos de los problemas que evidencian tanto las instalaciones del Complejo Universitario como las de sus facultades anexas.
La jefa del Departamento de Mantenimiento de la UNMDP Nora Demarchi habló sobre los inconvenientes que enfrentan los alumnos con limitaciones motoras y afirmó que la no accesibilidad es una “sutil forma de discriminación”

En una sociedad donde se aboga permanentemente por la igualdad de derechos y la integración social el minusválido motriz se topa con una realidad que se contrapone a todo ideal, un panorama sombrío que en su máxima expresión deja entrever la perdurabilidad de un modelo orientado hacia la exclusión y el desentendimiento.
Un ejemplo paradigmático de segregación colectiva y doble moralidad bien puede encontrarse en la falta de acondicionamiento de las instalaciones de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Según la opinión de la titular del Departamento de Mantenimiento de esa casa de altos estudios, Nora Demarchi, el complejo ubicado sobre las calles Funes y Peña presenta un considerable número de barreras arquitectónicas, obstáculos que de forma categórica restringen severamente la movilidad de los estudiantes con discapacidades motoras. “En rigor de la verdad la Universidad no está preparada para ofrecer una accesibilidad completa. Hay que reconocer que existen falencias, fallas estructurales que no solo entorpecen la libre circulación sino que predisponen significativamente a la discriminación” , admitió.
Uno de los grandes problemas que evidencia el complejo universitario en su ordenamiento edilicio es el predominio de medios niveles. Esta disposición estructural intermedia en la que los sectores de aula nunca coinciden con los de baños compromete la posibilidad de acudir a las unidades académicas y ubica al alumno en una situación de extrema dificultad. “Si una persona con una determinada limitación en sus funciones motoras quiere ir a un sanitario está obligada indefectiblemente a subir o bajar esos niveles intermedios. Es lamentable, pero lo cierto es que no hay otra forma de acceder”, aseveró Demarchi.
Una vez que el estudiante, luego de una inversión de tiempo y esfuerzo considerable, logra ingresar al sector de baños se encuentra con lo que podría definirse el primer rasgo positivo dentro de un panorama bastante desalentador. Según la titular del Departamento de Mantenimiento, los sanitarios cumplen con todos los requisitos dimensionales y de distribución funcional de los artefactos, aunque concedió que “definitivamente” se necesitarían algunos más. “En este momento tenemos dos unidades con características especiales, una en la Facultad de Ciencias Económicas y otra en la Biblioteca Central, aunque esperamos contar con más. Actualmente nos encontramos haciendo gestiones para construir un baño en el sector de Aula Magna y otro en la Facultad de Ciencias de la Salud”, reveló.
Anecdóticamente el Departamento que preside la arquitecta Demarchi había previsto, tiempo atrás, la construcción de un tercer núcleo de sanitarios. El proyecto, que desde el comienzo no tuvo el visto bueno de una autoridad de la Universidad, nunca llegó a materializarse. “La iniciativa era verdaderamente interesante. Los baños se iban a emplazar en la unidad académica correspondiente a Ciencias Económicas, justo al nivel de las aulas, pero el decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales Gustavo Daleo se opuso. El hecho de que los sanitarios se construyeran en el espacio físico de un aula para él era inaceptable dada la notable escasez de salones. Fue algo muy lamentable, se perdió la oportunidad de brindarle a toda la población de ese sector una accesibilidad realmente genuina”, afirmó Demarchi.

* Hilando fino

Dentro de los requerimientos básicos que un edificio de uso público debe tener en cuenta para favorecer la accesibilidad, se encuentra la instalación de rampas. Si bien el Complejo Universitario cuenta con un buen número, la realidad indica que no todas cumplen con la mayoría de las exigencias..“Para que las rampas puedan ser útiles deben tener una inclinación del 6% y complementarse además con barandas a ambos lados dispuestas a más de 75cm de altura. Parece que no, pero es un detalle importante, imprescindible para una persona que no puede movilizar sus piernas”, aseguró la arquitecta Demarchi.
Otro punto importante en lo que hace a la accesibilidad de los espacios, es la puesta estratégica de elevadores. Según la titular del Departamento de Mantenimiento la Universidad cuenta con elevadores pero al estudiante le cuesta llegar a ellos. “El hecho de que las rampas no estén en condiciones y que haya tantos niveles intermedios condena al alumno a una peregrinación tediosa. Es triste, pero lo que a una persona físicamente apta le puede llevar cinco minutos a un chico en silla de ruedas le lleva 15 o más” ,indicó
El estado de los pisos se constituye en otra cuestión central referente al libre acceso. Es indispensable que el material del que estén hechas las baldosas tenga algún componente o accesorio antideslizante. “El complejo universitario cuenta con pisos de mosaico granito, un material excelente por su óptima superficie de agarre y larga duración. Los que si califican como antideslizantes son los peldaños de las escaleras, están hechos de cemento premoldeado y vienen con ranuras que evitan potenciales resbalones”, detalló Demarchi.

* El desafío de romper las barreras:

Desde las distintas facultades se está trabajando en el plan Universitario de Accesibilidad para marcar de una vez todas las deficiencias y tratar de darles una solución definitiva. La meta, según la arquitecta Demarchi, está puesta en lograr una equiparación real de las oportunidades. “No hay que olvidar que la no-accesibilidad es una sutil forma de discriminación”, sentenció.

No sabe/ No contesta

OPINIÓN
Por: Figueroa Victoria, Pizarro Maira, Rueda Florencia.

En un mundo que confunde critica con hostilidad, y entusiasmo con fanatismo, la diferencia parecería ser el elemento que nos permita mantener en equilibrio. Habiéndonos transformado en hijos de una generación acallada por infames manos de hierro, el silencio parece incluso una herencia natural.
La desinformación está presente hoy en todos los grupos sociales, en algunos más que en otros, pero es entre los jóvenes dónde más se evidencia esta tendencia.
Pareciera que vivimos aislados de la vorágine del mundo circundante y sólo atrajeran nuestra atención, las banalidades, superficialidades y las efímeras innovaciones tecnológicas.
El mundo de la política y la economía nos resulta ajeno. Caemos en una suerte de desinterés y comodidad. La noticias que superan nuestras barreras geográficas nos parecen intrascendentes comparadas con las nominaciones del reality show de moda.
Sin embargo, la desinformación nos relega a un rol secundario y maleable. Una persona que carece de conocimiento frente a temas de actualidad, sufre como consecuencia dudas y por ende, es más fácil de manipular.
La información es hoy una herramienta de poder y el conocimiento es lo que nos diferencia de las masas gobernables, comprables y vendibles.
Los estudiantes se ven abrumados por las lecturas correspondientes a su carrera y se encierran en una burbuja que no les permite o les quita el interés en los temas de actualidad. Es absolutamente necesario valorar el rol de la información, así como ser capaces de filtrarla de mensajes manipulados.
Conocer y discernir es responsabilidad de todos, fomentar el estudio de cuestiones interdisciplinarias nos permite abrir la cabeza a lo que nos rodea y evitar que sólo lo inmediato monopolice nuestra atención.
La democracia, en definitiva, sería una farsa sin la participación activa de ciudadanos conscientes, informados y pensantes.

No tan exactas




Las ciencias económicas con tendencias sociales



Por:
Juan Manuel Abruza
Jimena Dilota
Adrián Pilu
Lucía Sánchez Lucero


Muchos creen que el perfil de un estudiante de Ciencias Económicas no es de lo más comprometido con el aspecto social, como si la Economía no tuviese que ver con los demás ámbitos de la vida. Sin embargo, en la Universidad Nacional de Mar del Plata funciona la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, cuyo Centro de Estudiantes realiza actividades que trascienden los límites de la institución para interactuar y comprometerse con la comunidad.
Walter Buceta es un estudiante de 27 años que cursa el cuarto año de la carrera de Licenciatura en Ciencias Económicas, trabaja en el Casino de la ciudad y preside el Centro de Estudiantes de su facultad.
En una charla distendida, el militante de la agrupación estudiantil CAUCES, manifestó cuáles son las bases ideológicas del movimiento y las actividades que se desarrollan en el Centro de Estudiantes.
Como primer punto aclaró el lema que hasta hace un tiempo llevaba la agrupación: “Sin partidos políticos”. Su interpretación se prestaba a confusión ya que CAUCES milita políticamente pero de forma independiente y no es el “brazo universitario” de algún partido político nacional.
“Como somos independientes, es un collage de ideas de todos los compañeros que forman parte. Obviamente hay límites, ciertos parámetros ideológicos que están firmes, consolidados y que forman el cuerpo de la agrupación. Pero adentro hay variedad de opiniones”, explicó.
“CAUCES es una agrupación socialista, reformista y democrática que defiende la educación pública, los derechos humanos y no apoya el capitalismo salvaje”, continuó.
“Es contradictorio con la carrera de economía, pero esa es la tarea del militante. Hay que militar para que se note esa contradicción”, subrayó.
La búsqueda de justicia social e igualdad de oportunidades -adhieren al ingreso irrestricto a la educación superior, por ejemplo- son pilares dentro de la gestión de CAUCES en el Centro de Estudiantes, por lo que han desarrollado proyectos que exceden la Universidad y contribuyen a la sociedad.
Uno de sus grandes logros fue incluir la práctica comunitaria como parte curricular de las cuatro carreras que se dictan en la Facultad de económicas, como requisito para graduarse. Consiste en que cada estudiante debe, n alguna instancia de la carrera, trabajar gratuitamente y aplicar los conocimientos que adquirió en una ONG entre 40 y 60 horas como retribución por haber asistido a una Universidad pública. “Es un pequeño paso para que el graduado salga más comprometido y pueda ver otras realidades”, agregó Walter.
Otro logro del Centro de Estudiantes es la autogestión del centro de copiado –antes se manejaba en concesión- los cual les posibilita poder administrar el dinero que ingresa, y que luego destina a becas de apuntes y viáticos para quienes allí se desempeñan. Gastos fundamentales en la vida de un estudiante.
Además durante el año pasado se realizó un festival de música. En él participaron bandas compuestas por estudiantes de Ciencias Económicas y concluyó con la grabación de un disco. Lo interesante de esta movida, es que el material intitulado “Héroes anónimos” se encuentra a la venta y lo recaudado de las ventas será a beneficio de la Escuela especial nº 512. “Para nosotros fue muy importante y además costo muchísimo. Ya está a la venta y puede conseguirse a 12 pesos en Informes de la facultad. Contiene varios estilos musicales”, relató Buceta.
Walter adelanto el proyecto “Construcción Colectiva de la Identidad” que será presentado en agosto y consiste en la confección de una lista de estudiantes, docentes y personal no docente de la Facultad de Ciencias Económicas, desaparecidos durante la última dictadura militar, que hasta hora no existía.
Otra propuesta que impulsó el Centro en la facultad fue la del presupuesto participativo. “Se viene haciendo hace tres años y este es el primer Centro de estudiante del país que lo tiene”, comentó orgulloso. El presupuesto participativo es cuando una organización destina una parte de sus fondos a la decisión de las bases. Todos los estudiantes van a decidir en qué se gasta una parte de la plata del centro. Cada comisión tiene su delegado y plantean una propuesta para luego debatir cuál se llevará a cabo. Es una idea innovadora y tiene que ver con la participación y con que los compañeros traten de mejorar la facultad, se comprometan y se animen a levantar la mano para democratizar las decisiones”, aclaró.
“Y tenemos un proyecto más grande que nos va a llevar más tiempo y no sé cuando lo vamos a terminar de completar que se llama ‘Cambiar el mundo’. Es a largo plazo pero estamos remándola”, concluyó entre risas.